Diablo conocido

Escrito por Patricio Sancha el . Publicado en Columnas
Imprimir

Por lo general estoy plenamente de acuerdo con los dichos de la sabiduría popular, esa que va siendo depurada durante sucesivas generaciones de vivencias educadoras.

Mi abuelita, mi santa abuelita, en tono incuestionable siempre declamaba cosas del tipo "el que guarda siempre tiene" mientras escondía un par de billetes en un tarro que sabía esconder y que nunca pude encontrar. Cuando mis padres discutían sentenciaba "dos no pelean si uno no quiere" y cuando llegó la adolescencia de mis primas, conociendo la naturaleza hormonal del sexo masculino a esa edad, les aconsejaba a manera de predica, "antes de meter comprometer porque después de metido se olvida lo prometido".

Cada uno de sus refranes merecía al menos una reflexión que la mayoría de las veces terminaba dándole la razón a la frasecita y por supuesto, instalando a mi abuela como la sabia de la familia.

A pesar de todo, nunca estuve muy de acuerdo y seguramente nunca lo voy a estar, con eso de "más vale diablo conocido que diablo por conocer". Prefiero poner en práctica lo de " quien no se arriesga no cruza el río". Mientras el primero invita a un estatismo zen aromatizado por inciensos del tipo "deja de buscar y encontrarás" el otro ínsita a una búsqueda dinámica de nuevas alternativas aunque al principio no necesariamente sean auspiciosas de un resultado positivo, al menos nos ofrecen una posibilidad.

La aceptación de la condición en la que se vive puede ser valedera en filosofías orientales porque basta con imaginarse el desorden que se produciría con miles de millones de chinos inquietos buscando una alternativa de cambio en su propio beneficio.

Este proverbio conformista aparejado con el de "dios provee", pueden ser los más nefastos de todos ya que nos coartan toda posibilidad de aspirar a un cambio que mejore nuestras vidas, llevándonos a soportar los males como si fuese la única condición de vida posible.

Ya que los artistas son inquietos por naturaleza al ser toda creación un manifiesto de disconformidad con lo que se tiene, sino ¿para qué crear algo nuevo? aprovechemos la eterna pugna entre ángeles y demonios que rige sus vidas para, en algo imitar su disconformidad creadora.

Incluso en una fotografía que podría considerarse como solo capturar la imagen real frente al lente de la cámara, se aprecia como el ojo de un artista para enfocar esa realidad de tal o cual manera, bajo una luz especial del día o un ángulo de toma singular, puede crear una nueva realidad que nos permita ver la imagen de manera diferente, las más de las veces, altamente sugerente capaz de evocarnos recuerdos o proyectarnos a un futuro.

No es necesario plantear una situación diametralmente opuesta a la existente, ni transformarse en un anarquista violento disconforme con todo, basta con una leve modificación que sumada a otras, a lo largo del tiempo pueden llegar a producir un profundo cambio. Algo así como un proceso de selección natural que toma largo tiempo pero que lleva a resultados altamente efectivos.

Acerquémonos a ese santo que aún no conocemos y tratemos de que dialogue con el archi conocido diablo para que juntos nos guíen en la creación de nuestro futuro. De seguro nos daremos cuenta que el santo no era tan santo y el diablo no era tan diablo.

Si en algo tenía razón mi abuela es en que "el diablo sabe más por viejo que por diablo" aunque en su caso haya sido una diabla.

Contáctenos

Teléfonos de contacto:
+57 (2) 2 37 20 12
+57 315 542 73 66

Dirección:
Calle 4 No. 6-57 Buga - Valle del Cauca - Colombia

E Mail:
Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.