Maldito Peter Pan

Escrito por Patricio Sancha el . Publicado en Columnas
Imprimir

Quien más quien menos, todos los adultos conocemos la historia de Peter Pan, la creación del escritor escoses James Mathew Barrie quien la concibió como el libreto para una obra de teatro estrenada en Londres el 27 de diciembre de 1904 y que posteriormente se convertiría en un clásico de la literatura mundial, no sólo para niños.

Peter, un niño que no crecía, con la capacidad de volar y que vivía en el país de nunca jamás donde las aventuras estaban a la orden del día.

Qué envidia.

Como suele suceder con toda obra artística, por muy ambiciosa que esta sea, es imposible que abarque todos los aspectos humanos y se enfoca solo en unas pocas características.

Peter es lo que es porque la literatura lo transformó en un ser parcial; un niño que no quería crecer, disfrutando de su imaginación de niño pero por sobre todo, exento de responsabilidades vitales.

No necesita trabajar para vivir y nadie depende de él, nunca se enferma porque en el reino de nunca jamás la enfermedad no existe, sus conflictos con el capitán Garfio no pasan de ser hilarantes anécdotas, basta con que el cocodrilo cierre la boca para no escuchar el reloj que se engulló y el tiempo no pase, sus problemas de pareja se reducen a una buena convivencia con Campanita quien tiene poderes mágicos igual que todas las mujeres.

Es definitivo; quiero ser Peter.

¿Qué sería de nuestras vidas sin los conflictos que nos genera vivir en la realidad?

¡Un paraíso!

Un verdadero paraíso infernal.

Todo bien, todo agradable, todo en paz y armonía, nada que cambiar.

¡¡¡Que aburrimiento supremo!!!

El malestar, el desasosiego, la inconformidad, el desacuerdo, muchas actitudes consideradas como negativas o indeseables han sido y seguirán siendo factor de cambio y las más de las veces han llevado a progresar en tal o cual materia.

Pero como todo en la vida, tampoco se trata de ser extremista.

Ni conformista acomodaticio ni radical anárquico del cambio por el cambio.

El equilibrio parece ser el ideal a perseguir, claro que un equilibrio inestable que nos obligue a ser creativos para no caer en la desesperación.

Peter Pan volaba de manera mágica a cierta distancia de la tierra conocida pero ¿y si se hubiese planteado la posibilidad de viajar al espacio para conocer otras galaxias y quien sabe, encontrar eso que llamamos vida inteligente? ¿Y si aburrido de volar hubiese querido bucear hasta llegar a las profundidades de los océanos tan misteriosos como el espacio?

Otra sería la historia y quizás no habría llegado al nivel de universalidad que ha tenido la obra original.

Parcializar una temática y abordar con fuerza uno de sus aspectos nos permiten analizar con mayor acuciosidad el fenómeno y abrirlas puertas a la reflexión sobre otros tantos.

Pretender abarcarlo todo desde un comienzo es una utopía imposible pero comenzar por describir uno de los dientes se puede llegar finalmente a conocer el cocodrilo completo e incluso rescatar el reloj engullido.

Trató de ser Peter Pan para simplificarse la vida aunque mis complicaciones llegan cuando trató de volar porque físicamente no lo he podido hacer pero con la imaginación he llegado varias veces al país de nunca jamás.

Contáctenos

Teléfonos de contacto:
+57 (2) 2 37 20 12
+57 315 542 73 66

Dirección:
Calle 4 No. 6-57 Buga - Valle del Cauca - Colombia

E Mail:
Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.