Hasta cuándo

Escrito por Patricio Sancha el . Publicado en Columnas
Imprimir

¿Cuantas veces nos hemos hecho esta misma pregunta ingenua? Ilusamente creemos que llegará ese día en que nos será respondida por algún tipo de presencia intangible poseedora de todas las verdades que nos son vedadas a los mortales.
¿Hasta cuándo?
¡Hasta siempre!
La mayoría de las veces esta pregunta la hacemos referida al comportamiento humano y en esencia, el ser humano no cambia. Por supuesto existen ciertos procesos de civilización que van modelando el comportamiento del individuo para enmarcarlo bajo los cánones rectores del grupo social al cual pertenezca o quiera pertenecer pero en lo más íntimo del ser, los parámetros se mantienen imperturbables desde el inicio de los tiempos.
Sobrevivir.
Lo que en un inicio se limitó a la supervivencia del más fuerte hoy en día ha variado levemente por cuanto se refiere a la supervivencia del más poderoso.
Siendo todavía seres primitivos, el liderazgo se obtenía físicamente derrotando al oponente haciendo alarde de ferocidad, normalmente acompañado de rugidos intimidatorios.
Hoy en día los músculos han sido reemplazados por tráfico de influencias o abultadas cuentas bancarias y los rugidos son los del motor de poderosos autos todo terreno que jamás han abandonado las autopistas urbanas o jets privados que sobrevuelan la realidad de quienes la dura penas se arrastran por los suelos.
Los botines de la cacería ya no son presas con las que alimentar al grupo familiar o la tribu, son egoístas triunfos personales al obtener más y más poder para multiplicar el poder por el poder.
Ya no se mata para sobrevivir, se mantiene en agonía a la presa para sacarle hasta la última gota de sufrimiento que mejore el estatus dominante de los poderosos y los haga subir aún más en la escala del poder, distanciándolos de todo sentimiento humanitario para aquellos que sostienen con su sufrimiento una pirámide jerárquica cada vez más agudizada.
Es bien sabido que para ser inhumano, primero se debe ser humano y existen algunos que parecieran haber nacido en un estadio superior de indolencia sin pasar jamás por el sentimiento que produce el ponerse en el lugar del otro.
Aunque la creación artística pueda considerarse de supremo egoísmo pues expresa los sentimientos más íntimos del creador también le permite al espectador, oyente o lector, el ponerse en el lugar del otro al experimentar en parte los sentimientos que impulsaron la creación.
La creación artística parte de ese egoísmo inofensivo pero fructífero hasta llegar a ser capaz de sensibilizar a muchos sobre la problemática existencialista del prójimo. No para sacar provecho en beneficio propio y desmedro del otro, sino para mejorar las condiciones de vida del otro y como consecuencia directa, mejorar la calidad de vida de todos.
El poder corrompe y el poder absoluto corrompe absolutamente.
Siempre ha sido así y ya que el hombre es un animal de costumbres, es muy probable que siga siéndolo.
¿Hasta cuándo?
Mejor hasta mañana porque si no me acuesto voy a seguir divagando por las injusticias eternas y en ese caso, ni contando todas las ovejas de la Patagonia me voy a poder dormir.

Contáctenos

Teléfonos de contacto:
+57 (2) 2 37 20 12
+57 315 542 73 66

Dirección:
Calle 4 No. 6-57 Buga - Valle del Cauca - Colombia

E Mail:
Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.