Qué ver?

Escrito por Gabriel Huentemil el . Publicado en Columnas
Imprimir

Cuando uno se dedica a una actividad, tenga la naturaleza que tenga, las ganas de aprender algo más están patentes cada instante y eso implica querer ver, observar, analizar, auscultar, estudiar, poner atención (sé que fui reiterativo) a otros exponentes que comparten el rumbo con uno.
Debo reconocer que mis ganas en ese sentido están decayendo a velocidad exponencial.
Me está costando mucho empeño salir de mi casa a espectáculos de cuenta cuentos en los que no participe yo.
Decidir que ver está bastante difícil.
Me entero de algún evento y el apellido que lo acompaña es una palabra ninguneada, ultrajada hasta el cansancio: IMPERDIBLE, adjetivo que no sirve para nada como filtro. Sería bueno que como usuarios frecuentes de la palabra empezáramos a ampliar nuestro vocabulario.
Como bien dicho está, tanto va el cántaro al agua que al final se rompe.
¿Una ojeada a quienes cuentan? Tampoco se aclara mucho solamente por nombre, está de moda usar pseudónimos que rara vez son descriptivos o bien se habla de la compañía o colectivo X. Conocerlos todos, integrantes incluidos es tarea sin fin.
¿Me guío por el afiche? Usualmente se ven muy parecidos unos con otros, la originalidad dejó de ser algo valorado, la copia reverberante y de mal gusto abunda.
Está difícil.
Salvo por nombres consagrados a los que uno siempre quiere ver y por los que vale la pena invertir recursos, no se puede estar seguro de que uno saldrá contento de un montaje.
Se corren muchos riesgos, a veces hasta se sufre.
Olvido, titubeos, pasajes que son recordados cuando ya no es pertinente agregarlos, exceso de levedad, falta de preparación; entre algunas otras cosas.
Hay que trabajar.
¿Por qué me quejo? Porque a veces he pagado por ver espéctaculos que hasta gratis están caros.
Hacer un espectáculo de bajo nivel atenta contra todos los que aman este oficio. Más de alguna vez he escuchado al público quejarse. “Que fomes son los cuenta cuentos”, “No tienen ningún brillo”, “Este cuento está super repetido”, “Yo pensaba que esto era entretenido”, lamentablemente en baja voz y no frente al sujeto que despertó esa incomodidad en el oyente. Hay que ser y hacerse responsable.
Hay que trabajar.
No es una idea que esté planteando por primera vez, ya comenté este tema en una columna pasada “El escenario se gana”; hay que respetar al público y no subestimarlo.
Dadas estas condiciones ya no asumo riesgos, si salgo a ver a alguien es a quien he comprobado merece mi tiempo; recurso escaso en la actualidad.
Tengo mucho por leer, muchos cultores por escuchar, muchos versos que memorizar, muchas melodías que repasar en los diversos instrumentos que toco. Elegir es siempre desechar otras opciones, es decidir lo que hacemos con nuestro tiempo y recuerde, el componente principal de nuestra vida es el tiempo.
Me niego a volver a desperdiciarlo.
Termino esta columna, pues hay que trabajar.

Contáctenos

Teléfonos de contacto:
+57 (2) 2 37 20 12
+57 315 542 73 66

Dirección:
Calle 4 No. 6-57 Buga - Valle del Cauca - Colombia

E Mail:
Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.