Mirar afuera

Escrito por Gabriel Huentemil el . Publicado en Columnas
Imprimir

En el contexto del mes del libro participé durante el pasado Abril en el concurso “Relatos pircanos y otros cuentos”, organizado por la biblioteca de Pirque, obteniendo el segundo lugar, con una historia dedicada a los antiguos poetas populares de la zona; quienes han sido fuente de aprendizaje e inspiración para mí como guitarronero, payador y narrador oral. Recibí, además de las felicitaciones pertinentes, un premio consistente en material de lectura muy interesante. Uno de los libros que gané es Arte, Identidad y Cultura Chilena, obra en la que el editor es nada menos que el gran investigador y estudioso Fidel Sepúlveda Llanos.
El mismo Sepúlveda prologa este compendio, manifestando lo siguiente: "...La mayoría de los chilenos quieren ser lo que no son. No tienen idea de lo que son, pero tienen la idea fija de ser otros. Hoy, con la globalización, el planeta está circulado por innumerables otros e innumerables chilenos van tras estos innumerables otros sin detenerse a reflexionar sobre lo que son y lo que quieren ser. Se ningunean, se minusvaloran y, como tales, se venden por poco, a precio vil. Hacen abandono de lo que son ignorando el valor de lo que abandonan...".
Han pasado diez años desde que estas palabras vieron la luz, es más, el académico y respetuoso de las tradiciones que las escribió lleva ya buena cantidad de años fallecido. No obstante, la realidad no ha cambiado mucho.
Seguimos mirando afuera.
En alguna entrevista Gastón Soublette, quien fuera profesor por más de treinta años en la Pontificia Universidad Católica de Chile, colaborador de la mismísima Doña Violeta Parra y gran recopilador de dichos y refranes, señaló que había encontrado en una sabiduría popular inigualable en la pre-cordillera. Acopio de conocimientos orientados a conocerse a sí mismo, al equilibrio natural de las cosas y una comprensión del mundo y la naturaleza. Mientras Cristian Warnken, poeta, literato, profesor y entrevistador se adentraba en la conversación con el “Sabio de la Tribu”, este espetó una observación notable: la filosofía de vida del campesino chileno no tiene nada que envidiarle a las de los sabios orientales o a la del Mesías, el Verbo hecho carne.
Tenemos tanto y de todo. La figura del sabio popular aún existe en un Arnoldo Madariaga Encina, un Pedro Tapia, en Otilia Morales, en Audilio Reyes, un Alfonso Rubio, en Domingo Pontigo, en la familia Fierro con tres generaciones de cantores a lo divino, en Manuel Gallardo y en el legado de tantos otros. Menciono estos nombres porque son los que se me vienen a la cabeza sin gran exigencia y habiéndolos conocido en su mayoría.
Tengo la fortuna de haber hecho el camino largo de absorber el acervo cultural que ellos aún mantienen, lo que en complemento con mi responsabilidad de ser chileno (tener apellido Huentemil, vaya que es compromiso con el país) me hace mirar hacia dentro.
Hace unos días escuché al bajista y compositor, ex miembro de Congreso y con de dilatado currículum, Ernesto Holman, en una entrevista. El titular que acompañaba al registro en video decía: “Cuando Pat Metheny toque cueca los, jazzistas chilenos tocarán cueca” Con un lenguaje más atingente a nuestros días conjugado con la antigua sabiduría, señalaba varias inquietudes también centradas con el mirar afuera sin cuidar lo que hay adentro.
Manifestaba que es más fácil para un músico considerarse cultor de lo latinoamericano antes que de lo chileno, ejecutando estilos que distan mucho de nuestro pulso y lo que nuestra tierra posee como ritmo. Que las necesidades musicales chilenas no han sido cubiertas a cabalidad.
Confesaba que a través de conocer en profundidad el mundo mapuche fue que tuvo ese vuelco del mirar afuera al mirar hacia adentro.
¿Para qué mirar afuera?
¿Por qué esa necesidad de usar conceptos rebuscados importados? (Shopping, Coffe break, Smartphone, Laptop, Happy Hour, Gym, and so on).
¿Por qué seguimos dejando que nos invadan?
Conectémonos con nuestra tierra, nuestros ancestros, con nuestras artes, con nuestro propio sentir y palpitar interno, que está claro; lo tenemos. Me consta que los países hermanos miran hacia dentro primero y, en caso de mirar afuera, (cosa que no siempre pasa) siguen arraigados a su terruño, protegiéndolo, valorándolo y cuidándolo.
Del mismo modo enaltecen y valoran en extremo a quien hace lo mismo, reconociendo también que es extrañísimo un chileno que valore lo chileno (me he encontrado con esta aseveración en muchas ocasiones durante estadías en el extranjero y con guitarrón en mano).
Cuando uno saborea lo propio y le deja adquirir significado; actitudes, emociones, y actividad cognitiva, cambian. Se abren los horizontes y se adquiere identidad, por lo tanto poder sobre uno mismo.
Mirar afuera no está mal, mientras tenga claro como el agua desde donde viene Ud., porque solo así sabrá y podrá decidir por sus propios medios hacia donde va.

Contáctenos

Teléfonos de contacto:
+57 (2) 2 37 20 12
+57 315 542 73 66

Dirección:
Calle 4 No. 6-57 Buga - Valle del Cauca - Colombia

E Mail:
Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.