Crisis

Escrito por Patricio Sancha el . Publicado en Columnas
Imprimir

A pesar de los años trascurridos, no estoy seguro de nada pero sí creo estar pasando por la temida crisis de los 50. En realidad es tan temida como todas las otras.
A los 10 ni siquiera sabía el significado de la palabra crisis, me libré de las crisis de los 20 porque estaba demasiado ocupado controlando a duras penas el desorden hormonal y estudiando para ser alguien en la vida. No supe de la crisis de los 30 porque formando familia no hay tiempo para cuestionarse y ni hablar de una crisis a los 40 porque un divorcio sí que es crítico y demasiado absorbente como para cuestionarse en función a la edad. Sin embargo esta crisis del medio siglo parece que se está haciendo notar.
De partida si escribo ahora y no antes es porque algo hay.
Y como es bien sabido, ante una crisis vienen los cuestionamientos:
¿Después de 50 años de vida, que he logrado?
¿Lo podría haber hecho mejor?
¿En qué me equivoqué?
¿Qué he hecho de mi vida?
Y la peor de todas las preguntas utópicas pero inevitablemente recurrente:
¿De volver a vivir mi vida, lo volvería a hacer igual?
¿Sería quién soy ahora?
Teniendo claro que el tiempo es lineal e irreversible, al menos bajo la óptica del conocimiento presente, la pregunta sobre volver al pasado para hacer las cosas de otra manera solo sirve para una vana tortura auto flagelante ya que es evidente que todos nos hemos equivocado más de alguna vez y lo hubiésemos podido hacer mejor aunque jamás pensemos que también lo pudimos haber hecho peor.
Indudablemente seriamos diferentes porque los factores que nos han llevado a ser quienes somos también serían diferentes.
Quizás la única pregunta que realmente puede estremecer de manera valida nuestra auto conciencia es ¿Después de 50 años de vida que he logrado? y cuando hablo de logros estos no son necesariamente materiales.
Lo primero es no caer en la maldita trampa de compararse con otros porque cuando se compara siempre se pierde. Tenemos la mala costumbre de compararnos con aspectos específicos de otras vidas, desestimando la globalidad de esa existencia.
Tiene más dinero del que puede gastar. Si pero con 2 divorcios a cuestas y visitas semanales al psicoanalista.
Tiene una familia modelo. Si pero vive en el stress económico de llegar a fin de mes.
Tiene unos hijos brillantes. Si pero no le hablan desde hace un año.
Tiene y no tiene. Si pero...
Todas las existencias son únicas e irrepetibles y por lo demás, la enseñanza formal no nos educa ni menos nos prepara para enfrentar las variables impredecibles que debemos sortear constantemente a lo largo de nuestras vidas.
Sólo como ejemplo, nadie nos enseña ni nos podría enseñar a ser padres y a pesar de eso, dentro de parámetros normales, lo hacemos lo mejor posible sin cuestionarnos siquiera el por qué o para qué. Si lo hacemos bien o mal, solo el tiempo lo dirá.
Dentro del acervo popular de las frases emblemáticas, esas sentencias para el bronce, una que viene al caso es la de que toda crisis es una oportunidad para salir enriquecido de ella.
El tiempo lo dirá y quizás algo mencione cuando me toque vivir la crisis de los 60.

Contáctenos

Teléfonos de contacto:
+57 (2) 2 37 20 12
+57 315 542 73 66

Dirección:
Calle 4 No. 6-57 Buga - Valle del Cauca - Colombia

E Mail:
Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.