Miradas

Escrito por Patricio Sancha el . Publicado en Columnas
Imprimir

Puede que sea una mera especulación facilista de mi parte pero yo creo que en mi país ya no saludamos por la calle ni miramos a los ojos a un desconocido como una especie de secuela, una herencia genética de cuando el aborigen americano, específicamente sud americano, tenía la osadía imperdonable de dirigirse al conquistador y como castigo por su monstruosa falta, recibía una paliza ejemplarizadora para que ninguno de sus coterráneos repitiese la falta. Y si lo hacía en su lengua originaria, lo más probable era que le cortaran la lengua por tal desacato a la autoridad impuesta por la fuerza de la sinrazón.
Pero así como algunos mártires de siglos pasados fueron capaces de rebelarse hasta lograr el objetivo de liberar a sus pares, con ínfulas de grandeza yo he decidido desde hace un tiempo, embarcarme en una extraña empresa, algo así como "la campaña del saludo".
Al principio buscaba la mirada del otro antes de emitir un simple "buenos días" porque nunca me ha gustado saludar a las murallas pero eran pocos los que me miraban y más los que de alguna manera se sentían invadidos en su espacio de introspección ciudadana. La incomodidad por el desacato a lo establecido era evidente.
Persistí en mi ingenuo emprendimiento y ahora saludo a todo el mundo con quien me cruce, me mire o no y los resultados han sido sorprendentes; a veces sólo recibo el eco de mis propias palabras como si un paisaje enorme e impersonal repitiera varias veces a volumen decreciente lo que yo dije.
-Buenos días.
-Buenos días.
Solo lo que yo he dicho sin ninguna reacción verdadera. Otras veces en cambio, las menos hasta el momento, no sólo recibo una respuesta sino que agregan comentarios optimistas del tipo; "que tenga una buena semana" o "que disfrute su día" o "que le vaya espectacular". Sobre todo de parte de la inmigrante, seguramente ilegal, que vende jugo de naranja a la salida del metro.
No me conocen ni yo a ellos pero eso no importa en lo más mínimo. Sobre todo por la mañana, algunas palabras positivas son como esas palmaditas en la espalda acompañadas de alguna sonrisa positiva que el entrenador le da a uno de sus jugadores antes de entrar a la cancha, palmoteo que sin duda aumentará su rendimiento. Una inyección a la vena de optimismo para que su equipo gane gracias a la energía renovada haciendo su entrada al campo de juego.
Esto del saludo o más bien del no saludo es muy característico de mi país, pero la campaña del saludo ya está en marcha y cuidado, es altamente contagiosa.
Al menos eso espero.
Las veces que he salido de la ciudad que me alberga, también me he dado cuenta que el nivel de respuesta es inversamente proporcional a la densidad de habitantes por hectárea.
En una capital donde todos los espacios mínimos son desvirtuados por necesidad ineludible, la gente simplemente no se saluda. En un ascensor a la hora punta de entrada a las oficinas, se está tan cerca del otro que prácticamente se tienen los mismos pensamientos pero saludarse jamás.
Ni hablar del tren subterráneo donde los individuos dejan de ser eso, individuos, para transformarse en masa.
En cambio en un ambiente rural donde las personas viven distanciadas las unas de las otras, el saludo no solo se da de manera natural y espontánea, sino que es muy bien aliñado por dosis incluso excesivas, de afecto.
La sociedad se formó para ayudarse los unos a los otros, para ayudarnos los unos a los otros, aunar fuerzas y lograr objetivos que de manera individual sería imposible.
La pregunta clave entonces es ¿Por qué la sociedad es cada vez menos sociable?
Quizás en el arte que suele mostrarnos muchas veces lo que es evidente pero no queremos ver, se encuentren las respuestas que nos ayuden a recuperar el espíritu de grupo que tanta falta nos hace y volvamos a saludarnos por el simple hecho de querer hacerlo.
La "campaña del saludo" ya está en marcha.
Se aceptan adherentes. Inscripciones abiertas.

Contáctenos

Teléfonos de contacto:
+57 (2) 2 37 20 12
+57 315 542 73 66

Dirección:
Calle 4 No. 6-57 Buga - Valle del Cauca - Colombia

E Mail:
Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.