Malas palabras

Escrito por Patricio Sancha el . Publicado en Columnas
Imprimir

¿Qué es considerado por nuestra sociedad como una mala palabra?
¿Una palabra Inadecuada? ¿Una hiriente? ¿Una ofensiva?
¿Por qué el referirse a los órganos sexuales puede ser inadecuado mientras que la palabra guerra las escuchamos de manera más frecuente que la palabra amor?
El lenguaje es una construcción social y como tal se rige por las variables de juicio aceptadas valederas por el grupo humano que lo crea.
La palabra huevón hace un tiempo que entró en los diccionarios y es definida como:
1.- Persona que actúa con excesiva parsimonia y falta de preocupación.
2.- Persona que tiene dificultad para realizar una cosa con cuidado o habilidad o para comprender una cosa.
Algunos sinónimos; perezoso, imbécil, animoso, valiente.
A cualquier chileno que se le mencionen las definiciones o sinónimos aquí escritos replicará ¿A qué huevón se le ocurrió que era esa huevada?
Si a un argentino se lo reconoce por el comodín “Che” a un chileno sin duda se lo podrá reconocer por la palabra huevón y todos sus derivados como huevada, hueviar, hueveo, etc…
Ya no importa la palabra en si sino el tono, el volumen, el contexto, la frase,…
Al ser usada como palabra comodín, si bien no he efectuado un estudio sistemático, estoy seguro que cualquier chileno la ocupa muchas, quizás demasiadas veces al día.
En los inicios se usó de manera despectiva para referirse a alguien que por tener los huevos grandes, los testículos, no podía actuar con agilidad ni física ni mental pero paulatinamente se fue expandiendo su campo de acción.
Hoy lo usamos tanto para referirnos a un amigo entrañable como al más despreciable de los enemigos, porque estamos aburridos o porque la entretención es infinita, porque estamos de mal humor o felices, porque de verdad queremos insultar o para felicitar a un amigo.
Todos sabemos que la comunicación es muchísimo más que las palabras saliendo de nuestra boca; es tono, volumen, ritmo, postura del cuerpo, gestos e incluso silencios.
Claro está que para que comunicación no académica sea comprendida por el interlocutor, tanto emisor como receptor deben manejar las mismas reglas del juego evitando así malos entendidos desagradables.
He escuchado en otros países palabras de halago que en mi patria serian consideradas realmente ofensivas.
-¿Hasta cuándo los huevones de siempre nos siguen hueviando en mala? De una vez por todas hueviemos solo por hueviar sin que el hueveo de unos pocos nos quiera hacer huevones.
¡Maravilloso!
Busquen a algún chileno que les traduzca.
Está bien, que sea entonces con traducción simultánea:
-¿Hasta cuándo los mismos de siempre nos siguen haciendo la vida imposible? De una vez por todas comencemos a disfrutar sin dejarnos influir por el egoísmo de algunos queriendo perjudicar a muchos.
Quiero dejar en claro que no pretendo ofender a nadie con este lenguaje pero así somos y difícilmente cambiaremos.
¿Una madre que amamanta a su bebé en público es ofensivo, pornográfico o natural?
El lenguaje en sí mismo no tiene absolutamente ninguna mala palabra y a la vez son todas potencialmente ofensivas. Todo depende de cómo y en qué situación se digan. 

Contáctenos

Teléfonos de contacto:
+57 (2) 2 37 20 12
+57 315 542 73 66

Dirección:
Calle 4 No. 6-57 Buga - Valle del Cauca - Colombia

E Mail:
Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.