5 años

Escrito por Gabriel Huentemil el . Publicado en Columnas
Imprimir

Pude haber escrito esta columna con semanas de anticipación, no lo hice. Pude haberla escrito el Sábado, no lo hice. Pude haberla escrito ayer, no quise.
Era necesario esperar hasta hoy, Lunes 04 de Septiembre de 2017. ¿Por qué? Porque se trata de una fecha que es de sumo importante para mí. Hace exactos cinco años me estaba preparando mentalmente para una actuación que tendría en la tarde en la Tienda Nacional, lugar dedicado a la venta de discos, libros, textos, películas y accesorios de artistas, productores chilenos; exclusivamente.
Bastante pachorra tuve para conseguirme el lugar y atreverme a plantearle la idea a mi maestro, el pircano Alfonso Rubio Morales. Viéndolo en perspectiva, actué de una forma vehemente que con justa razón podría decirse rozaba la falta de juicio de realidad; la misma locura.
Don Alfonso estaba, como siempre relajado. Nos acompañaban también Jorge Lazo y Felipe Soto; dos alumnos del taller de guitarrón chileno del maestro Rubio en Puente Alto; ambos con más tiempo y formación en el canto a lo poeta.
El día de hoy, viendo los videos disponibles que hay de la jornada, me resulta muy claro de que talento había, burdo aún, sin una misión clara, carente de experiencia y muy necesitado de ella.
Hoy, veo ese video y me produce una mezcla de orgullo, vergüenza y pudor. Corregiría muchas cosas, y trabajo mediante, con el tiempo las he rectificado.
Nunca pensé lo lejos que me llevaría ese curioso instrumento de 25 cuerdas, todas las cosas que por mi vida haría, sobre todo en cuanto a lo espiritual.
Arduo ha sido el camino, exigente, pues me lo he tomado en serio y he tratado; además, de disfrutarlo.
Se requiere de dedicación, de paciencia, de amor, de pasión y de mucha seguridad en el propio trabajo, de mucho auto-cuidado.
Los antiguos sabios griegos estarían orgullosos de saber de que la premisa “Conócete a ti mismo” sigue vigente, aún, en este siglo. Recorrer el camino del cantor a lo poeta ha implicado ello en muchas áreas y de diversas maneras, nunca uno sabe de lo que es capaz, las habilidades parecen no tener límites hasta ahora. Espero dicha característica se mantenga a largo plazo.
Hace cinco años no me imaginaba sabiendo un repertorio de versos a lo poeta tan completo como el que manejo hoy, jamás pensé que pudiera crear mis propias melodías, con mis propias palabras inventar una historia y darle el formato adecuado estaba muy distante de mis horizontes.
Horizontes que cada día, fruto del trabajo, parecen ensancharse.
Agradezco a los amigos y amigas que me han aportado algún granito de arena en este camino; comenzando, obviamente, por Don Alfonso Rubio Morales, maestro y cultor natural que me ha formado (y continúa haciéndolo) tal cual los más antiguos formaban a los menos antiguos. Con pura y mera tradición oral.
También envío un abrazo cariñoso a Don Pedro Tapia del Pedernal (un cantor de los de antigua ley, un maestro en muchas áreas, sobre todo en lo que al espíritu refiere), a Pedro Yáñez (quien es responsable de que entendiera conceptualmente las métricas del canto a lo poeta como es debido), a Angélica Muñoz, a Javier Riveros, Daniel Gonzalez y Danilo Petrovich. Todos ellos han sido un pilar fundamental para mantener este proceso de crecimiento, la motivación y la curiosidad necesarias para mantenerme firme en el camino a ser un cantor a lo poeta digno y acorde al respeto y homenaje que deben recibir nuestros ancestros. 

Contáctenos

Teléfonos de contacto:
+57 (2) 2 37 20 12
+57 315 542 73 66

Dirección:
Calle 4 No. 6-57 Buga - Valle del Cauca - Colombia

E Mail:
Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.