Desperdicio

Escrito por Patricio Sancha el . Publicado en Columnas
Imprimir

Más temprano que tarde, a pesar de todo lo que hagamos para postergar ese momento, todos llegaremos a ser calificados de seniors, un viejito para ser sentado a mirar las puestas de sol.
Al principio nuestro rechazo a ese futuro ineludible es evidente porque no queremos que el tiempo pase. Para los otros si, para nosotros no, pero todos sabemos que nuestro tiempo sobre la tierra es limitado. Y si lo sabemos tan bien ¿por qué nos empeñamos en desperdiciar la única verdad absoluta que tenemos?
Estupidez humana, simplemente estupidez humana, de este tipo de comportamientos podríamos dar miles y hasta millones de ejemplos sin llegar jamás a citarlos todos.
Yo lo tengo clarísimo; el tiempo es precioso como para desperdiciarlo y de tanto en tanto incluso lo declaro a viva voz tratando de influenciar en mi medio, pero, aun así, de vez en cuando caigo en la trampa de mi propia estupidez.
Eso de que el ser humano es el único capaz de tropezar dos veces con la misma piedra, encierra una sabiduría incuestionable, lamentable pero cierta.
Alguien que se declare completamente feliz estaría mintiendo, pero en el otro lado de la moneda, quien se declare completamente infeliz, también estaría pecando de mentiroso.
Es cierto que en los extremos de la miseria humana es muy difícil encontrar posibilidades de felicidad, muy difícil pero no imposible. Al igual que ustedes que están leyendo este artículo en un dispositivo tecnológico y por lo tanto están lejos de la miseria, yo no solo me siento un privilegiado, sino que objetivamente lo soy.
Se me vino la noche obscura, pero estoy seguro que es una situación momentánea de la cual saldré fortalecido al igual que me ha sucedido en otras ocasiones.
En el pasado, al vivir esos momentos de adversidad, siempre, siempre se ha presentado una alternativa de salida y es en esos momentos donde he conocido a la gente más valorable que pueda existir. Desde mendigos desconocidos a colegas de profesión pasando por un pariente muy lejano, siempre se me ha presentado un ser humano sin ambiciones para indicarme un nuevo camino o al menos para ayudarme a buscarlo.
De día todos quieren compartir con el exitoso, pero de noche son pocos los capaces de alumbrar el camino y son ellos los que ocuparán para siempre un lugar privilegiado en nuestros recuerdos.
No creo estar revelando ningún misterio porque estoy absolutamente seguro que a todos nos ha pasado algo así.
Empeñados en un círculo virtuoso exponencialmente creciente, no seamos ciegos ante las dificultades del otro y ayudémoslo en lo que podamos pues al hacerlo, indiscutidamente nos estaremos ayudando nosotros mismos. No existe nada, absolutamente nada más gratificante que el ayudar al prójimo sin esperar algo a cambio. Si esperamos recompensa la desilusión está asegurada, pero si ayudamos sin interés, la recompensa podrá tardar, pero siempre llegará.
Además, la única manera de estirar el tiempo es haciéndolo productivo en relaciones humanas. Incluso podríamos llegar a convertirnos en inmortales, al menos en la memoria de aquellos a quienes hemos ayudado, sobre todo emocionalmente.
Cualquier otra actitud es simplemente un desperdicio.
 

Contáctenos

Teléfonos de contacto:
+57 (2) 2 37 20 12
+57 315 542 73 66

Dirección:
Calle 4 No. 6-57 Buga - Valle del Cauca - Colombia

E Mail:
Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.