Sueños y pesadillas

Escrito por Patricio Sancha el . Publicado en Columnas
Imprimir

Existen múltiples estudios que dan cuenta de la actividad REM (rapid eye movement - movimiento rápido de ojos) el cual significaría que incluso durante el sueño, nuestro cerebro sigue trabajando, pero, porque siempre existe un pero, trabaja según sus propias reglas y no como lo hace el consciente siempre condicionado por el medio en el cual se desenvuelve.
Los mensajes oníricos son misteriosos, aunque siempre acertados si somos capaces de descifrarlos.
Como suele suceder, para cualquier actividad que realicemos, si pretendemos hacerla bien, necesitamos de un cierto entrenamiento, y la interpretación de sueños, no es la excepción.
Por supuesto no es algo tan ridículo como el pensar que si soñamos dinero es porque seremos millonarios o si vemos un caballo, queremos ser libres.
La interpretación es absolutamente personal, donde intervienen creencias, miedos, gustos, experiencias pasadas, un sinfín de variables que puede a llevar a una interpretación radicalmente diferente si 2 personas sueñan lo mismo.
Pero más que los sueños, esos que solemos asociar con experiencias agradables, me interesa más tocar el tema de las pesadillas, esos temores que no nos dejan en paz ni siquiera durante el sueño, teóricamente reparador.
Ese “mal dormir”, también puede tener múltiples interpretaciones, así como causas, las que van desde el haber comido demasiado antes de acostarse y tener problemas digestivos, como al temor incluso irracional hacia algo que hemos sido capaces de inventar y de auto convencernos como malo.
Así como existe el efecto placebo, pienso que también existe el contrario cuando somos capaces de atribuirle poderes malignos a una persona, cosa o circunstancia.
La historia del hombre está sembrada de brujos, Vudú, males de ojo, sortilegios y la más amplia variedad de pócimas dañinas. Puede que algo de verdad sustente los miedos, pero, así como somos capaces de disminuir un dolor al ingerir simplemente agua, sobre la cual se nos ha convencido de manera artificiosa sobre sus poderes curativos, también se sabe que somos capaces incluso de enfermarnos físicamente si creemos en ello. Eso de que la mente domina al cuerpo, es una verdad ampliamente reconocida, aunque a veces nos neguemos a aceptarla.
Me encantaría tener la respuesta del por qué estamos teniendo más pesadillas que sueños, aunque sospecho que las exigencias de nuestra vida contemporánea, el cansancio perpetuo, el poco tiempo para dedicarnos a nosotros mismos y otras tantas negatividades que debemos superar cada día, son las responsables.
Si las variables ajenas a nuestro dominio son capaces de inducirnos pesadillas ¿Por qué no usamos las que si podemos controlar en alguna medida para volver a soñar?
Una puesta de sol a orilla del mar, juguetear con un niño sin razonamiento de por medio, abrazar a un ser querido sin decir palabra, asistir a un parto, cuidar de una planta, son tantas las acciones que podemos realizar para inducir buenos sueños.
No más pesadillas, necesitamos despertar para volver a soñar.
 

Contáctenos

Teléfonos de contacto:
+57 315 542 73 66
+57 300 774 60 66       

Dirección:
Calle 4 No. 6-57 Buga - Valle del Cauca - Colombia

E Mail:  Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.