Entrevista a Pedro Parcet

Escrito por Germán Jaramillo Duque el . Publicado en Main
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Entrevista a Pedro Parcet 
 Narrador oral y Promotor de la narración oral en Argentina

Por: German Jaramillo Duque



C.- ¿Quién eres tú, según tú?
P. - Un pibe de barrio (algo crecido ya) pero lleno de sueños. Pedro Parcet. Hace más de treinta años que vengo escuchando historias del desierto en boca de los imanes de las mezquitas. Allí empezó todo mi amor por los cuentos y la tradición oral. Desde hace más de una década me dedico a contar cuentos de autor y de tradición oral, realizando múltiples unipersonales. Me he formado desde mis inicios con el Maestro Juan Marcial Moreno, pionero y maestro mayor de la narración oral Argentina y sigo estudiando con él. En tradición oral aprendí de muchos maestros africanos Narración. Cultura, danzas, percusión, en fin, todas las formas de manifestar historias. Brindo, seminarios, laboratorios y talleres todo el año y organizo un importantísimo evento anual que reúne durante tres meses a muchísimos narradores en formación, que a la vez comparten funciones con otros considerados maestros. Cuento en todo tipo de ámbito privado y gubernamental.
C. - ¿Vienes del teatro?
P. – No.
C.- ¿Crees, como lo sostienen algunos que el teatro está en crisis y que por esa razón muchos de quienes provienen de él se han dedicado a la narración oral?
P.- Seguramente muchos se han volcado a esto. Creo que más importante es volcarse a esto por amor a la narración. Luego, si realmente desean, pensarlo como una salida laboral
C.- Hay quienes afirman que la narración oral es una especie de sustituto del teatro. ¿Coincides con esta aseveración?
P- En absoluto. Debemos ver este arte como narración al ciento por ciento.
Evidentemente el teatro, cine, danza, y muchas otras manifestaciones artísticas son facilitadoras de elementos para trabajar la oralidad. Pero considero que nuestra cabeza debe pensar en contar una historia pura. Los elementos incorporados de otras artes que se manifiesten en forma inconsciente, para evitar pegar recursos y técnicas.
C.- ¿Para qué crees que debe servir la narración oral?
P.- Para acercarnos a la lectura, cultura, para entretener y sobre todo para dejar una huella importante. Yo pretendo que en cinco minutos me dejen algo para reflexionar. Que un cuento sea una herramienta capaz de reformar mi vida y mis pensamientos. Que no me cuenten todo, quiero tener la oportunidad de completar aquello que escuché.
C.- ¿Cuánto hace que narras oralmente?
P.- Catorce años
C.- ¿Recuerdas el momento en que contaste por vez primera una historia?
P.- Sí. Contaba cuentos míos en aquel entonces
C.-Cuéntanos un poco sobre tu experiencia en ese momento. ¿Qué sucedió en tu vida?
P.- La primera vez estaba nervioso, pensando que tenía que hacer algo bueno para los demás, Durante un tiempo largo pensé que contar era eso. “mostrarme contando”, por suerte hoy día y gracias a esas experiencias, comprendí, a mi modo de ver, que eso no es tan importante. Mi vida cambió un poco por los cuentos y otro poco por la gente que conocí en este camino.
C.- ¿A qué objetivo te enfrentas cuando cuentas una historia?
P- A no saber nada de la historia hasta comenzar a contarla. Por supuesto se de qué va, pero contarla como si nunca lo hubiese hecho antes. Que me sorprenda la historia cada día. No repetirme nunca.
C.-¿Cuando cuentas historias te inclinas por un tema en particular, o te da lo mismo contar un cuento u otro?
P.- Soy narrador de repertorio y las elijo cuidadosamente. Trabajo con muchos unipersonales, que nacen después de tener las historias contadas. El material me hace armar el unipersonal y no a la inversa. No fuerzo cuentos para armar un unipersonal. Por otro lado me encanta contar en grupos y con gente que tiene buena onda y respeto por el trabajo ajeno.
C.- Desde el punto de vista de la responsabilidad del mensaje, ¿crees que la narración oral está ejerciendo el mismo papel de observador y cuestionador de la realidad, que en sus momentos de esplendor tuvo el teatro?
P.- No tengo responsabilidad sobre el mensaje. Yo cuento en seco, como una cámara gris. A veces el mensaje ya está en el texto, pero yo no manipulo ningún tipo de mensaje en mis cuentos. Mi óptica es neutra. Por otro lado sólo puedo cuestionar la realidad del cuento y no de la vida. En un cuento el personaje puede matar, morir, resucitar. Todo es posible. En esos minutos de contada el público no muere, sale ileso y estuvo a salvo de las atrocidades que hay fuera. La vida misma es más cruel que cualquier cuento cruel.
C.- ¿Cómo ves el desarrollo de la narración oral en América?
P.- Interesante, variada. Me gusta lo que veo en muchos aspectos con respecto al desarrollo en general.
C.- ¿Cómo ves el movimiento de narración oral en tu país.
P.- Muy fuerte, con muchos valores nuevos y responsables. Con un anhelo por aprender muy rico. Estoy muy atento a ello. Tengo mucha más fe en los alumnos que en muchos formadores.
C.- ¿Son, todos los que en Argentina cuentan historias, narradores orales, o, al igual que sucede en otros países, según los conocedores del tema, existen quienes utilizan el espacio como pretexto para realizar otras actividades emparentadas con lo escénico?
P.- No. Algunas personas violan la narración oral. Pretenden someter nuestro arte a su formación previa. Dentro de poco va a ver Yogacuentos, Mimocuentos, Danzacuentos. Tejocuentos Payacuentos, etc. No sólo en el ámbito del narrador, en algunos casos también del “formador” , que inventa una especie de tabla de Moisés, para “instruir! a los “alumnos”.
C.- ¿Existen en tu país promotores sociales de la narración oral, o son todos los que hay, promotores de ésta con intereses comerciales?
P.- Hay mucha gente que trabaja en forma silenciosa brindando cuentos donde hace falta. En muchas instituciones donde la palabra puede ayudar.
C.- ¿Los organismos culturales del estado de tu país promueven la narración oral como actividad con identidad propia, o la incluyen como parte accesoria de otras disciplinas artísticas?
P.- Nosotros somos bastante autogestivos poniendo esfuerzo y garra. Los organismos culturales de estado que promueven narración lo hacen desde un plano político, para mostrar que son “políticamente cultos”. Pero es una salida laboral para algunos narradores y eso está bien.
C.- ¿Hay unidad en el movimiento de narración oral en Argentina, o se encuentra éste dividido en agrupaciones que compiten entre sí por la supremacía, tal como hemos detectado que sucede en otros países?
P- No hay unidad en el movimiento de narración oral en Argentina. A veces lo hacemos bajo una máscara de unidad, pero no. Tampoco creo en una supremacía. A lo sumo alguno consigue más acólitos (sempiternos qué nunca faltan) y gente interesada en aprender con buenas intenciones que se acercan a esos grupos. Hay gente que trabaja mucho aquí. Hace mucho por la narración y los narradores. Cuanto más trabajas con buenas intenciones, más vas a lograr. No olvidemos que es una fuente laboral. En lo personal me preocupa la negación del otro, del esfuerzo del otro. Esa es una herencia de aquellos primeros formadores. Precio alto que aun estamos pagando.
C.- Cuál ha sido tu papel en el desarrollo de la narración oral en Argentina. Contribuye con la historia contándonos un poco acerca de cómo empezó todo.
P.- Yo soy un cuentacuentos como los demás, cuando me dicen maestro miro hacia atrás, tal vez se dirijan a otro. En lo personal quiero que mi tarea se construya entre los compañeros que me rodean. Ellos me “dicen” cómo debo dar un taller. La necesidad de ellos me dice cómo debo armar un encuentro como es el Hecho en Argentina (Un encuentro que organizo con mi compañera Lucía Blomberg). Un encuentro con muchas funciones, setenta narradores y tres meses de duración.
En los encuentros que organizo invito a gente de todas las escuelas posibles, dando la posibilidad a los más nuevos de compartir con aquellos que tienen un poco más de experiencia incluso con aquellos que consideran maestros. Es un simple encuentro con gente que desea aprender, contar, compartir, respetar. He tenido algún reclamo con vehemencia de “cómo yo no estoy en las grillas”. No es un Top Ten. Muchos de mis compañeros no entran en las grillas por falta de espacio, entonces considero injusto este tipo de reclamos. Por otro lado es aleccionador en forma inconsciente, ya que nos pone en un mismo plano a todos. Yo también una vez conté por primera vez.
C.- Pedro, por favor, explícanos el término “estar en las grillas”
P.- Estar en las grillas, es estar en el programa de cada función. Algo así.
C.- ¿Temes que te critiquen?
P – La Crítica, siempre que sea respetuosa, me alimenta, me estimula, la escucho con atención, tal vez aprenda mucho de ello. Uno a veces cree saber muchas cosas y es bueno escuchar a otros. De todos modos, cuando hay malicia, son pocos los que se atreven a criticarme de frente.
C.- ¿Temes hacer crítica?
P.- ¿A ti qué te parece?
C.- ¿Qué crítica le harías al movimiento de narración oral de Argentina?
P.- Lo dije más arriba. La negación del otro. Eso provoca más división y más negación. Si me niegas, te niego. Es simple.
C.- ¿Cómo ves el futuro de la narración oral en América?
P.- Potente, creciendo mucho. Un mosaico importantísimo de voces y cultura.
C.- ¿Cómo ves el futuro del movimiento de narración oral en Argentina?
P.- Brillante en la medida que no compren peces de colores. Formarse con narradores de recorrido y que se hayan formado seriamente. Formarse seriamente es un tema. Recorrido es otro tema también que daría para otra nota muy extensa.
C.- ¿Te consideras un pionero de la narración oral en Argentina?
P.- No. Soy un trabajador de la narración oral Argentina. Como narrador, formador, organizador. Estoy al servicio de los demás
C.- ¿Te queda algo por decir?
P.- Sí Germán, Agradecerte por el espacio, por la buena intención que pones en tus cosas. El Encuentro de Buga y esta revista. Y a la gente que comienza con esta actividad. Que se tome tiempo y disfrute este arte. Que no tenga prisa en aprender. Vayan haciendo camino. Una cosa es contar y otra cosa muy distinta es aprender a contar.
C.- ¿Qué opinas de ti mismo?
P A veces soy muy guapo. En mi blog pueden conocer un poco más de mí mismo: www.talleresdenarracion.wordpress.com Por lo pronto les digo que he aprendido escuchando, lo cual responde a una lógica cual es la de tener dos oídos para escuchar y una boca para hablar. Se aprende escuchando, je, je ,je ,je. Una sutileza.

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