Entrevista a Jermán Argueta

Escrito por Germán Jaramillo Duque el . Publicado en Main
Imprimir

Entrevista a Jermán Argueta
Narrador Oral mexicano
por:Germán Jaramillo Duque 

 

C.- ¿Quién eres tú, según tú?
J. - Soy un ser finito bajo el infinito universo nombrado por el ser humano. Soy signo, significado y significante como lenguaje en mi cuerpo creativo. Soy un animal simbólico, a decir de Ernest Cassire. Soy un ser humano que busca revelar el mundo para escribir de él y que él escriba en mi cuerpo. Soy un ser que se ha rebelado contra la dictadura del cuerpo por las estructuras del poder como el Estado, la iglesia, la familia y el miedo institucionalizado por los dogmas. Soy deseo y destino como artista en la aventura. Soy antropólogo, poeta, naufrago de la vida, editor, fotógrafo, alquimista de bebidas espirituosas y cuentero profesional.
C.- ¿Vienes del teatro?
J.- No vengo del teatro. Pero el teatro colectivo de la vida cotidiana también me ha impregnado, como a todos los seres humanos. Y por supuesto que también me han tatuado todas las artes escénicas; la música, el teatro, la danza, la mima, el clown.
Aclarando, fui formado en un principio por un cuentero dogmático llamado Francisco Garzón Céspedes. Y digo dogmático porque él aseveraba que su doctrina de la narración oral escénica era una “ortodoxia” y que en ella estaba toda la luz de la narración escénica.
Al tiempo me reconozco alumno, metafóricamente hablando, de muchos amigos y amigas de la narración oral. Pero que también no pocos de ellos son actores y actrices. Uno de ellos fue Antonio González Beltrán, español de origen y ciudadano del mundo. Él dirigía a la Carátula que integraba Cristina Macía y Juan Manuel Garzón. La Carátula fue un grupo de teatro y también de narración oral. Precursores de los festivales de la oralidad en España.
Precisando. Mi enseñanza fundamental como cuentero no ha venido de los cuenteros sino de gente de otras artes escénicas. Sí, porque la gente de teatro, danza, a diferencia de muchos cuenteros, si conocen las leyes de la escena.
Pero que quede claro: NUNCA HE HECHO TEATRO en los escenarios. Y lo del teatro colectivo es humor negro y certidumbre semántica porque todo ser humano realiza sus rituales festivos interpretando un rol ya pensado, aunque muchas veces mal actuado, por ejemplo su papel en su boda o en su primera comunión. (Ver a Joan Divigno en el tema del teatro colectivo. Editorial FCE).
Pero, estimado Germán Jaramillo, ¿Qué no se puede mirar que todos los cuerpos de todos los seres humanos se desarrollan con las técnicas cotidianas del cuerpo y en estas técnicas de vida cotidiana no están también en la danza, el canto, el teatro, la mima. ¿No nos habita luego esa propensión para ser payaso, cirquero, bailarín, cantante de ópera o bolero?
ALGO MÁS
El ser humano nace y crece con esos lenguajes lúdicos en su cuerpo (los de las artes escénicas). Y si le agregamos a la naturaleza con sus voces, ruidos, percusiones, silencios que también son voces para el espíritu, pues, por supuesto, le dan al cuerpo esa enorme belleza de ser performáticos: al ser humano lo habitan, aunque luego las niegue, todas las artes escénicas.
¿Y por qué entonces pensar separar la narración de oral de los cuentos sin los otros lenguajes del cuerpo que en su desarrollo se llaman artes escénicas?
C.- ¿Crees, como lo sostienen algunos que el teatro está en crisis y que por esa razón muchos de quienes provienen de él se han dedicado a la narración oral?
J.- Es una aseveración sin asidero decir que el teatro está en crisis. El teatro con su origen en los griegos no lo veo por ningún lado la crisis. Las artes escénicas se vitalizan y se renuevan buscando nuevas perspectivas, nuevos enfoques y nuevos temas. El teatro puedo decir que hoy está muy vital en muchos países, aunque a los actores no les brinden apoya para sus obras. Los artistas, no pocos, asumen el teatro como un estilo de vida. A pesar de los pesares y sin ningún apoyo institucional.
Quizá lo que sí podríamos decir es que luego hay crisis en los proyectos de políticas públicas en cultura porque los políticos son malos actores de la política social.
Por otro lado, no veo malo, por supuesto, que mucha gente de teatro haga trabajo de cuentería, así como tampoco que los cuenteros participen en obras de teatro. Es un prejuicio la pureza en las artes escénicas. Y los prejuicios nacen cuando no se conoce la historia, la raíz de lo que somos.
Sencillo. Hay racistas que no saben que los genes de la humanidad toda nació hace millones de años en el continente africano. De allá salió el mono convertido en Homo erectus para migrar a Europa, Arabia, Asia... Y hace unos cuarenta mil años de Asia las migraciones llegaron en grandes oleajes humanos a la América nuestra, por eso los muchos rasgos en los rostros de nuestros indígenas; yo soy de descendencia india por la raíz paternal.
Los prejuicios son un juicio a priori, siempre el prejuicio es un vicio moral producto, no pocas veces, de una limitada comprensión de desarrollo cultural de la humanidad y de ese ser que somos nosotros como animal simbólico. Las costumbres simbólicas se hacen mito. Y los mitos cosmogónicos nombraron al mundo y los mitos protegieron, y protegen, a los seres humanos, y, más aún, a la tierra en donde viven.
El párrafo anterior da píe para decir que en las artes escénicas hay también prejuicios de pureza y se olvida de donde vienen todas las artes escénicas. ¿De dónde? Pues de ese animal simbólico que nos antecede y de quien hemos bebido sin saberlo, lo digo como artistas. Hablo del chamán. Sí, el chamán que ya bien venía acompañando a los grupos migrantes hace esos treinta o cuarenta mil años y que fueron poblando al continente nuestro de América.
El chamán era, y es en donde hay naciones indígenas, quien tenía la memoria primordial del mito, de su cosmogonía (el origen del cosmos) y el origen del hombre. El mito encierra TODA LA PALABRA QUE NOMBRE AL MUNDO REAL Y DIVINIZADO. En el mito, en la palabra del chamán, habita toda narración del mundo real e imaginario.
Dicho lo anterior, es por demás ilusorio, de ilusión, separar a un ser que por su esencia bebe de la narración oral en los relatos y de la representación teatral en su vida cotidiana y en el escenario. Las leyes de la escena son para ambas ramas escénicas. La gente del teatro no tiene problemas en entenderlo porque hay carreras universitarias para los actores. Los cuenteros sí tienen problema porque, en la gran mayoría, no saben de dónde vienen sus genes. Y los genes de todos los artistas de la escena como teatro, la cuentería, la danza, la mima, el clown, la música, el canto viene del chamán. Están en el chamán que es parte de muchas culturas con raíz milenaria.
Después de muchos años en la Cuentería, como cuentero profesional, hoy lo digo, no debemos de crear prejuicios en la pureza de las artes escénicas. Hay músicos que también en el escenario cuentan cuentos, cuenteros que cantan, gente de teatro que luego rompen la cuarta pared y cuentan con el público, cuenteros que disfrutan su cuerpo y lo educan para contar disfrutando su cuerpo que también cuenta.
La pureza en las artes escénicas no debe de existir porque el cuerpo lo mismo canta, cuenta, danza, hace mima, opera, payasadas, circo, rituales, magia en el erotismo cuando el cuerpo se eleva y es leve en el orgasmo. El cuerpo nuestro es un animal animado, simbólico. Signo, significado y significante. En el cuerpo están toda la memoria simbólica de la humanidad. Claro que esto pocos lo saben y por eso no disfrutan del mundo nombrado por el ser humano. El mundo es un mundo humanizado por el lenguaje del ser humano. El mundo humanizado y simbólico está en los genes del ser humano, y sobre todo en los artistas.
Por eso los prejuicios que son juicios a priori por no conocer el origen de las cosas. El origen de todas las artes escénicas está en el chamán que era, es, hombre medicina, adivino, maestro del éxtasis (Mercie Eliade) y el que resguarda lo que narra el origen del mundo y del hombre; el que resguarda el mito de origen.
En el chamán con sus técnicas ritualísticas del éxtasis tenemos (esta mirada es bella e ilustrativa) la danza, la música, el canto, el cuento como relato, la mima…
Y en la aseveración contumaz, el Chamán está en nuestros orígenes que hablan de la unidad del cuerpo con todas las artes escénicas.
Vale, que ya se acabe el prejuicio de si el actor llega a la Cuentería y si un cuentero hace también teatro. LO IMPORTANTES ES SER UN BUEN ARTISTA EN EL ESCENARIO, no importa la disciplina. Lo fundamental es inmolarse en el escenario con todos los lenguajes del cuerpo para contar con él. El cuerpo es herramienta es la herramienta del artista, el cuerpo es lenguaje todo.
C.- Hay quienes afirman que la narración oral es una especie de sustituto del teatro. ¿Coincides con esta aseveración?
J.- La narración oral en estos tiempos ya ganó su espacio dentro de las leyes de la escena. En México la narración oral tiene una beca por Conaculta como arte escénico, aunque aún está dentro del rubro del teatro. Ya lo quitarán para que tenga su propia casa. Sí, como la tiene la danza, el cine, la música…
¿Qué la narración oral es una especie de sustituto del teatro? Quien piense en esto creerá que las playas son de leche hervida. El teatro y la narración de cuentos tienen sus espacios acotados, aunque a veces su tocan sin llegar a la promiscuidad, dentro de las artes escénicas ya definidos en muchos países. Sí, aunque el teatro tiene un cuerpo teórico, a diferencia de la narración oral que ya trabaja para hacerse de un cuerpo teórico. El teatro ya ha delimitado su quehacer con su trilogía en donde el actor, dramaturgo y el director hacen la obra teatral. El teatro es el arte como ritual de la representación de la realidad y creación de otros imaginarios para ser tocados con la mirada del espectador.
En la narración oral el cuentero no desaparece pero se mimetiza en sus personajes y en las atmosferas. El narrador oral es metáfora pero también puede ser poesía con todos los lenguajes de su cuerpo.El teatro y la narración oral ya están definiendo afinidades y diferencias. La sustancial y ya dicha es que el actor desaparece como persona para representar a un personaje de la obra. Un buen actor es el que representa la esencia de un personaje hasta la médula. Un narrador oral NUNCA desaparece mientras cuenta un cuento, ahí está contando lo que quiere contar. Sí, pero cuando narra en su cuento a un personaje puede hacerlo “presente” con sus dolores, amores con sus pasiones todas. Así hay una forma de mimesis en donde el narrador puede ser una abejorro, una luna, la mar, el viento. Que hable Wikipedia: Mímesis o mimesis []es un conceptoestético. A partir de Aristóteles se denomina así a la imitación de la naturalezacomo fin esencial del arte. El vocablo castellano proviene directamente del latinomimēsis, que a su vez deriva del griego μίμησις [mímesis], y puede también traducirse como ‘imitación’.
C.-¿Para qué crees que debe servir la narración oral?
J.- Hoy la narración oral es una disciplina de las artes escénicas. Sí, porque antes la narración oral como disciplina artística no existía. Es por la década de los ochentas del siglo pasado que se empieza a valorar y ya no se le ve como accesorio para el fomento a la lectura: “La hora del cuento en las bibliotecas”. En esto hay que reconocerle al cubano Francisco Garzón Céspedes el aporte de la globalización de esta disciplina como arte escénico. Él, a pesar de sus pretensiones patrimonialistas, camino por varios países de América y por España para poner en la palestra a la narración oral. Hasta ahí su aporte porque mucha gente de teatro en el mundo también se sumó para vitalizar esta forma de subirse a un escenario y narrar, narrar cuentos.
Regresando a la pregunta: La narración oral ahora es una disciplina que nos está llevando a la fuerza de la palabra y los lenguajes del cuerpo que vienen desde la magia y el ritual. La narración oral libera las energías del cuerpo para contar y narrar el cosmos en donde habitamos. La cosmogonía, o los cosmogonías, son la fuente donde se sirve el narrador oral para contar lo que vive e imagina de ese cosmos que habita.
Y bien, para mí, la narración oral es prioritaria para ser mí ser artista, creador. Después póngale lo que quieran a la narración oral en el fomento a la lectura, para la memoria, la identidad, las tradiciones orales, para valorar a los viejos, al patrimonio cultural, la vida comunitaria, el acto de amor y de erotismo que cuenta aunque no con palabras sino con susurros, para flirtear o vender promesas o curar con la palabra. La narración oral es la esencia del ser humano, y para Ser un ser humano hay que hablar con los lenguajes que nos habitan en todo el cuerpo.
C.- ¿Cuánto hace que narras oralmente?
J.- Desde 1987. Y lo hice porque ya entré a un curso de narración oral escénica en donde pensé que sólo lo aprovecharía como recurso para mi carrera como antropólogo. La vida nos hace presentes en algunos escenarios de nosotros depende caminar por los caminos que luego se nos aparecen como puntos de partida. Así es la aventura.
C.- ¿Recuerdas el momento en que contaste por vez primera una historia?
J.- Noviembre del año de 1987, y narré temblando un relato de un asesinato. Y ahora sé que mi maestro de aquel entonces miró en mí algo porque mi lenguaje corporal le dijo mucho de mi persona. El cuerpo nuestro en el escenario, no importa cuál sea este, puede tener mucha energía. El cuerpo puede ser fuego que convoque a los vivos, muertos y seres imaginarios. Hay cuerpos que al contar se transforman y hacen del tiempo real otro tiempo que no suma minutos sino tiempo trascendental. Un buen cuentero o cuentera hace olvidar el tiempo lineal, crea el tiempo sin tiempo de manera efímera.
C.- Cuéntanos un poco sobre tu experiencia en ese momento. ¿Qué sucedió en tu vida?
J.- El escenario es como si estuviéramos creando un fuego con nuestro cuerpo. Creo que desde el primer día que narré, con todo y el mucho nerviosismo, mi cuerpo ya no le pertenecía a Jermán, es decir a mí. Mis sentidos de la percepción me llevaron a otro estado, catarsis que sublima. Miré, cuando narraba, como mi mano temblaba, el cuento empezaba a meterse en mi cuerpo todo con sus lenguajes. Mi primera experiencia fue un acto de posesión. El cuento entró a mi cuerpo.
Hoy lo digo ya como reflexión. El cuerpo del narrador es metáfora que se mimetiza en los personajes del cuento. Y un cuerpo mimetizado en los personajes del cuento hacen del cuerpo un portento mágico. La magia es magnánima para los que se atreven a vivir intensamente en la escena.
C.- ¿A qué objetivo te enfrentas cuando cuentas una historia?
J.- Quiero que la gente vea en mí a un cuentero que conoce su cuerpo y se brinda con la intensidad del placer. Le entrega desde el cuerpo educado y lúdico es la alegría del cuerpo.
Me gusta enormemente que la gente escuche mi forma de manejar mi voz, mis lenguajes corporales y la dramaturgia de mis cuentos escritos por mí.
Así el objetivo es y será para siempre, como prioridad, que vean al artista con un cuerpo teórico habitado por la memoria milenaria.
C.- ¿Cuando cuentas historias te inclinas por un tema en particular, o te da lo mismo contar un cuento u otro?
J.- Me repertorio abarca muchas temáticas, y para todo tipo de público. Pero me encanta, y me sublima hasta en abismo de mi ser como artista, narrar a Juan Rulfo. Los cuentos finos de erotismo también me apasionan. Tengo un espectáculo sobre El erotismo y la revelación del cuerpo amado. Las leyendas virreinales de mi país son mi pan de cada día. Mis cuentos de trabajadoras del sexo son un espectáculo llamado El conjuro del tacón dorado y la profecía de los zapatos de charol.
Soy de los pocos escritores, no somos muchos, que escriben lo que cuentan. Soy un dramaturgo de mis espectáculos, los más.
C.- Desde el punto de vista de la responsabilidad del mensaje, ¿crees que la narración oral está ejerciendo el mismo papel de observador y cuestionador de la realidad, que en sus momentos de esplendor tuvo el teatro?
J.- El teatro es dramaturgia. El teatro sólo existe si hay dramaturgia, obra dramática o del género que sea para ser llevada a la escena para su representación. La temática del teatro es infinita porque aquí cabe toda la vida y lo simbólico que hay y habrá en el mundo nuestro, y en el universo. El teatro es obra habla y seguirá hablando de la realidad toda.
La narración oral, por otro lado, es la suma de sucedidos, leyendas, mitos, cuentos, anécdotas, consejas, dichos, refranes, refritos, minicuentos, poesía narrada, egolatrías en primera persona y sarcasmo narrando la vida de los otros. La narración oral es un recuento de la vida, de la literatura y de lo mágico real.
Desde el teatro se observa y se cuestiona la realidad y se representan otras realidades tangibles o intangibles. Desde la narración oral también se narra observando la realidad y, no todos los cuenteros porque muchos se acobardan, también se critica a quienes destrozan el mundo y asesinan a sus semejantes.
Desde la narración oral, y es más cómodo decirlo porque uno en sus preámbulos habla en primera persona, se cuestiona todo tipo de poder que domina, oprime al cuerpo y al ser humano.
C.- ¿Cuentas cuentos de autor, de tradición oral, o cuentas los que escribes?
J.- Soy escritor de poesía, cuento, ensayo, leyendas y crónicas. Soy dramaturgo de gran parte de mi repertorio que narro en el escenario. Narro a Juan Rulfo, Galeano, García Márquez… Mi repertorio viene de la vida toda. Y la que no me ha tocado vivirla también la narro. Mis abuelos cuentan en mi voz sus vidas, o se las invento.
C.- Es conocido el trabajo que haces de promoción de las leyendas mexicanas. ¿Cuánto hace que empezaste a hacerlo?
J.- El patrimonio cultural de las leyendas nació desde que empecé a narrar. La leyenda de La Llorona es una de mis primeras narraciones. Hoy en varios países desde España y otros de América Latina me han pedido cursos para formar narradores que cuenten este patrimonio cultural que son las leyendas. Las leyendas legendarias son parte del lenguaje de nuestra memoria milenaria y de nuestra epidermis.
Las leyendas son el alma de las ciudades antiguas. Desde las leyendas de las casas emblemáticas, plazas y calles se defiende el patrimonio cultural de las viejas ciudades.
No hay inocencia, cuento leyendas porque yo soy parte de las voces que habitan mi Centro Histórico de la ciudad de México.
C.- ¿Crees en la narración oral como un medio de estímulo para conducir a la lectura?
J.- El ser humano en estos tiempos es signo escrito y oralidad, una simbiosis. La narración oral como disciplina por supuesto que ha creado más lectores. La lectura ha creado más narradores orales.
C.- ¿Por qué cuentas historias?
J.- La vocación de contar es la invocación de la memoria humana que habla en nuestra voz, en nuestro cuerpo. Somos la suma de muchas historias.
C.- ¿Para qué cuentas historias?
J.- Porque al contar me reinvento con las palabras que le brotan a mi ser creativo. Cuento porque me gusta mirar en la gente el asombro en su mirada, la sonrisa a flor de piel y deslizarse en el oleaje de las palabras. A veces en calma, a veces en vértigo, pero nunca indiferentes.
C.- ¿Cómo ves el desarrollo de la narración oral en América?
J.- Como movimiento cultural es enorme su crecimiento. Son muchos, muchos los festivales de narración oral que se están haciendo en varios países de la América nuestra. Si vemos el origen de varios de estos festivales, pues los más antiguos nacen por la década de los ochentas del siglo pasado. Pero los más antiguos van a cumplir en unos pocos años las tres décadas. Hay muchos festivales que son nuevos, que nacieron este milenio.
Y cuando digo movimiento cultural lo hago para diferenciarlo del movimiento artístico.
Un movimiento cultural abarca el fomento a la lectura, a las tradiciones orales, la identidad, la atención a grupos vulnerables. El movimiento cultural es fundamentalmente al servicio de la comunidad, de los pueblos y su memoria, y su porvenir más humano.
El movimiento artístico abarca el movimiento cultural de la narración oral pero va más allá, es decir, el movimiento artístico tiene que ver con las leyes de la escena, el cuerpo teórico que es lo mismo que un cuerpo educado. El movimiento artístico también abarca la génesis del narrador desde los tiempos inmemoriables que también tienen memoria por escudriñar. Y esto es sencillo porque lo fundamental en la vida, y más en las artes, el origen de las manifestaciones culturales que nos acompañan como animales simbólicos.
C.- ¿Son, todos los que en México cuentan historias, narradores orales, o, al igual que sucede en otros países, según los conocedores del tema, existen quienes utilizan el espacio como pretexto para realizar otras actividades emparentadas con lo escénico?
J.- He aquí que esta pregunta nos lleva a la reflexión de la construcción de cuerpo teórico para la Cuentería. Para mí, a diferencia de otros amigos que dicen que la narración oral entra dentro del teatro, la oralidad artística ya empieza a diferenciarse como género dentro de las artes escénicas.
En México no son pocos los actores y actrices que se dedican también a contar cuentos, y no son pocos los que creen que no hace falta conocer las técnicas para ser un cuentero o cuentera.
Se da el caso que hasta hay gente de teatro que mete sus proyectos en la rama de narración oral en las becas que da el Fondo para la cultura y las artes. Creen que pueden quitarle el bocado a los cuenteros porque se sienten con ese derecho por ser actores. Y la reflexión salta porque no quieren “pelear” una beca en su género que es muy competido.
Dicho lo anterior nos lleva a irrenunciable necesidad de que la narración oral como género de las artes escénicas tenga su cuerpo teórico. No hay más camino que el de darle certidumbre a los cuenteros para diferenciarse y crear un perfil como cuentero. Lo que no obvia la necesidad, como ya lo dije, de beber en todo lo que es el abanico de las leyes de la escena. La enciclopedia de las artes escénicas será todos aquellos que quieran ser universales en el conocimiento. El cimiento del saber es la ciencia. La ciencia viene con la paciencia en el saber. El saber en las artes escénicas le da cimiento y certidumbre a un cuerpo liberado y habitado por la teoría.
Y ya con el saber que cada quien habite el arte que quiera en la escena.
C.- ¿Los organismos culturales del estado de tu país promueven la narración oral como actividad con identidad propia, o la incluyen como parte accesoria de otras disciplinas artísticas?
J.- Reitero, el Fondo Nacional para las artes (FONCA) se encarga de otorgar becas a los creadores. La narración oral está dentro del teatro, como un subgénero. Un día tendrá casa propia dentro de la escena. Lo importante es que ahora ya ganamos que estemos contemplados como artistas en el Fonca.
C.- ¿Crees que existe unidad en el movimiento de narración oral en México, o se encuentra éste dividido en agrupaciones que compiten entre sí por la supremacía, tal como hemos detectado que sucede en otros países?
J.- Es un proceso normal, y necesario, que haya muchas corrientes en las diferentes manifestaciones artísticas. La diversidad es una de las muchas
formas de sembrar la tierra para que dé y haya dado muchos frutos. En el arte la riqueza se nos brinda como frutos que se disfrutan. La fruta es para paladares universales en el placer.
En México no veo competencia, más bien veo críticamente que hay una apatía para crecer con sabiduría. No se ven muchos cuenteros y cuenteras, que si los hay, que asombren con su trabajo. En las artes sigue siendo una sorpresa encontrar gente que te deslumbre. Y esto no es un asunto de un don, que hay quien tiene dones, sino de estudio y de niveles de intelectualidad universal. El movimiento de oralidad artística aún está en taparrabos.
Lo que sí es cierto es que estamos haciendo esfuerzos por elevar capacidades en los cuenteros, y por eso ahora vamos hacer el Primer Seminario de Oralidad Artística en México, en este año del 2015.
Lo que sí puedo decir que en muchos cuenteros y cuenteras hay estancamiento porque llegan a algún punto y de ahí sólo caminan unos pasos más, se quedan en la medianía. Y la gente de medianía se puede volver soberbia en el espejo que envejece.
C.- Cuál ha sido tu papel en el desarrollo de la narración oral en México. Contribuye con la historia contándonos un poco acerca de cómo empezó todo.
J.- No pocos saben lo que he hecho por el movimiento cultural y artístico en mi país, pero muchos lo ignoran; lo unos porque no se sumergen en la historia como investigación, los otros porque el olvido es un pretexto para no hacer memoria.
Empecé a contar en noviembre de 1987. A los pocos años se crea una Asociación Civil, con personalidad jurídica, para consolidar la narración sobre todo en el Distrito Federal. Yo le hice la propuesta, no me acuerdo el año, y nos constituimos en A.C. Aunque un personaje “siniestro” me hizo a un lado de este logro y por obvias razones me excluí de ser su primer presidente. Este personaje es Francisco garzón Céspedes.
Después le propuse en el año de 1991, porque soy hombre de ingenio e ideas, que hubiera un Día Internacional del Narrador Oral. La idea me nació años antes porque los músicos festejan su día en la fiesta de Santa Cecilia.
Hoy el mundo celebra este Día Internacional de la Narración Oral o de cuentacuentos o de historias. La propuesta es mía, así lo atestigua un escrito del mismo Francisco Garzón, aunque ahora lo quiere ocultar. Intento infructuoso porque él ya es hombre solo con su soledad y mucho desprestigio por hacerle daño a no pocos personas que lo han conocido.
En 1994 realicé en la ciudad de México en Primer Foro Internacional de Oralidad y Cultura. De aquí salió un libro con las memorias de veinticinco ponencias de académicos y cuenteros de cinco países. Después vienes otros Foros y Festivales dirigidos por mi persona. En Zacatecas, México, llevé el Festival Internacional de Oralidad. Estuve dirigiéndolo por tres años, después el gobierno de Zacatecas me lo robó, a si lo dijo un prestigiado cuentero internacional. Este atentado fue posible porque una “amiga” (su nombre ya no merece estar ni siquiera en la bruma de la traición humana), la que me llevó a Zacatecas, se prestó para este atraco.
La vida me ha dado cosas bellas para pensarlas y llevarlas a cabo. He realizado de festivales de leyendas por las calles de mi ciudad de México y por otros Estados del país. Esta juglaría-cuentería de calle me dado la oportunidad de dar Cursos talleres de narración de cuentos y leyendas en otros países como Colombia (Cartagena de Indias), Paraguay, Bolivia, España, Uruguay, Argentina…
Soy precursor de visitas guiadas por lacas calles de mi ciudad con el elemento de la oralidad artística. Es decir, antes había visitas, y las sigue habiendo, pero sin la fuerza de la oralidad artística del cuentero.
Mmmm. Es no poco lo que puedo decir sobre la pregunta, pero será suficiente con decir que, sumando a otros amigos y amigas cuenteras, vamos a realizar el Primero Seminario de Oralidad Artística en los próximos meses de mayo y junio del presente año.
Vale agregar sobre lo que aquí digo que nunca me ha movido el afán de escribir estos logros para decir que lucho por este movimiento cultural de la narración oral en mi país y en el mundo. No, yo vivo haciendo porque así debe ser la vida. Vida en la aventura por crear. En estas acciones lo que está es mi pasión por vivir. Yo soy el primero en disfrutar la fruta que siembre y cosecho. Pero lo sembrado y la cosecha es para todos. El ser humano es y debe ser un hombre en comunidad. La soledad amarga la existencia y luego uno le quiere cobrar a la vida como si la vida tuviera un compromiso con nosotros. He aquí la máxima que dice que en el deseo de crear se hace destino. Deseo es destino. El deseo es más individual pero se puede compartir y partir en partes, que si no iguales, si alcanza para muchos.
C.- ¿Qué diferencias estableces entre el movimiento de narración oral de México y el del resto de América.
J.- Cada país tiene su proceso, ritmos, gente, iniciativas, logros, limitaciones. Normal, así es la vida de un movimiento cultural. La narración oral, por eso insisto en señalarla como movimiento, ha crecido en todos los países de nuestro continente. Hay festivales en Brasil, Venezuela, Argentina, Perú, Bolivia, Chile, México, Costa Rica, Colombia… Son muchos, muchos festivales. Aunque en la mayoría se han destacado por la esencia que hay en los cuentos, relatos, sucedidos y leyendas. Es decir, el cuento como tradición oral, identidad, memoria, patrimonio de lo imaginario, terapia, fortalecimiento de vida comunitaria. Está bien, muy bien, pero es más un movimiento cultural. Lo artístico entra en segundo plano.
Y bien aquí es donde puedo explayar palabras y decir que México está creciendo mucho dentro del movimiento cultural y está haciendo un esfuerzo como movimiento artístico. Pero lo paradójico es que hay pocos maestros y maestras en este plano. Pocos cuenteros y cuenteras de México se esfuerzan por conocer las leyes de la escena, esto es una limitante.
Explico lo de la limitante. Si un cuentero se esfuerza en conocer y disfrutar su cuerpo, en investigar la teoría de la oralidad en sus muchas variantes, enfoques, perspectivas, pues está en el escenario principal para trabajar todo lo que ofrece la oralidad. Es decir, un buen cuentero fomenta la lectura, la escritura, las tradiciones orales, la memoria, la identidad, la terapia. Y lo principal, la creación artística. Esto es lo que debe ser prioridad en los cuenteros, es decir, conocer todo lo que se pueda conocer de la oralidad. Claro, serán más completos en la escena, en su profesión diversa y en la vida.
Y he aquí que puedo decir que en México estamos haciendo un esfuerzo grande para aportarle al mundo nuestra trabajo en la teoría de la oralidad artística.
Si Colombia tiene a muchos cuenteros, muy buenos no pocos de ellos, aunque se clonen al infinito, pues México camina muy bien en el movimiento de la narración oral como movimiento cultural. En lo artístico también hay muy buenos cuenteros. Yo soy uno de esos cuenteros de vanguardia, bueno que esto que digo lo digo porque lo he escuchado de no poca gente de la Cuentería en México y otros lares.
C.- ¿Temes que te critiquen?
J.- Soy un hombre habitado por el logos, por la lógica del pensamiento. La filosofía de la razón me habita. He llegado hasta este camino escuchando palabras que muchas llegan al pensamiento y bajan al corazón y se reflexionan desde la sangre que llega al corazón y las entrañas que no se extrañan de escuchar.
Yo soy el primero que al bajarme de un escenario se reflexiona y se critica. La perfección en el arte no existe, pero si muchos caminos por explorar en los muchos errores y pocos aciertos. El error es lo que nos lleva a la ciencia, a las leyes de la escena, a ser mejores seres humanos. El error es la fuente del agua en donde se bebe la sabiduría que no lo es toda, sólo un acto de contrición. ¡Qué bonito lo dije!
Pero hay otra crítica que es infalible. La mirada, con todo el cuerpo, del público que te escucha. El contar con el público debe ser un acto comunitario. Muchos cuenteros no hacen de su cuento narrado un momento mágico ni ritualístico. No hay entrega. En el erotismo el cuerpo en actitud de entrega es la simbiosis de los cuerpos. Momento intenso pero efímero.
La principal crítica es la del público. Sino tiene uno fans pues era un regular o mal cuentero o cuentera. Aunque aclaro, algunos trabajan en la Cuentería con otra misión que no busca culto a su persona. Otros si buscamos sembrar cultivando en otros para que el día de mañana sean sembradores, y además, cultos en la cultura que cultiva.
C.- ¿Temes hacer crítica?
J.- Soy lapidario contra mi persona, hacia afuera me necesitan leer con lo que digo y lo que escribo para que bien se sepan mirados por mi reflexión y mi pluma. Me fascina escribir desde la razón profunda en la ciencia y desde mi condición de animal simbólico que habla críticamente de los otros animales simbólicos. La crítica también es una forma de diálogo con uno mismo. Al hablar de los otros también hablas de ti. La crítica hace más humano al que crea. La crítica es bella porque te lleva a las crisis de identidad. La crítica es un recogimiento espiritual. Se debe de estar solo y en soledad para salir con la luz de lo que se mira desde dentro y hacia afuera de uno.
C.- ¿Qué crítica le harías al movimiento de narración oral de México?
J.- Creo que al proponer proyectos como el del Primer Seminario de Oralidad Artística le dices a los cuenteros y cuenteras que se deben de sumergir en la investigación, la educación y en el conocimiento del cuerpo y la teoría. Hoy no hay una escuela profesional de narración oral. Los cuenteros y cuenteras, los más, están como hojas sueltas en medio del viento.
Sólo quien se educa y vive en la ciencia y en la vida como aventura es una persona confiable, los más. La narración oral en México debes crecer más como un movimiento artístico. Ahí vamos jalando la carreta por la carretera que serpentea pensamiento y reflexión para llegar a puerto seguro.
C.- ¿Cómo ves el futuro de la narración oral en América?
J.- El futuro de la narración oral, como arte, nació cuando los hombres y mujeres de las ciudades empezaron a vivir en la soledad de sus departamentos, enclaustrados en el confort. Y en el consumo de sus vidas consumiendo lo que les da la televisión en el consumo de programas miserables en contenido y en el consumo de productos chatarra.
La narración oral, es decir la narración de cuentos es una ventana a lo mejor del ser humano. Es un asidero a los imaginarios que habitan al animal simbólico. El ser humano sólo es ser humano si es habitado por los mitos que pueblan el mundo. Todo ser humano, todo, es habitado por signos, símbolos, significados y significantes.
El futuro de la narración oral en el mundo es para siempre, mientras exista en el mundo seres humanos.
C.- ¿Cómo ves el futuro del movimiento de narración oral en México?
J.- Se seguirá consolidando como movimiento cultural. Las autoridades culturales le están dando muchos espacios a los cuenteros que van a muchos otros espacios para contar.
Y también lo que es cierto es que en el arte de contar todos los que quieran pueden contar. Ser parte del movimiento cultural de la narración oral no requiere muchos requisitos. Ser parte artista de la oralidad sí. Sí se requiere conocer las leyes de la escena, conocer el cuerpo y disfrutar de las técnicas del cuerpo y del éxtasis.
He visto que han crecido los festivales en varios Estados de mi país, varios de estos directores le están echando muchas ganas para hacer estos festivales. Y lo que también es cierto que estos festivales no requieren mucho capital porque, desgraciadamente, los cuenteros están, no pocos (que son muchos), pagando por participar en estos festivales. Es decir, se pagan sus pasajes para asistir a los festivales. Espero, este es un deseo, que el día de mañana la Cuentería sea más digna y de calidad para que se forme un público que pague por ver más a los artistas de la palabra.
C.- ¿Te queda algo por decir?
J.- ¿?

Contáctenos

Teléfonos de contacto:
+57 (2) 2 37 20 12
+57 315 542 73 66

Dirección:
Calle 4 No. 6-57 Buga - Valle del Cauca - Colombia

E Mail:
Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.